Consiste en la salida o protrusión de órganos pélvicos a través de la vagina, esto se debe por el debilitamiento de los tejidos vaginales y de soporte pélvico como consecuencia de los partos vaginales, la menopausia, el envejecimiento, el estreñimiento crónico y el uso crónico de esteroides. Cada 4 de 10 mujeres pueden presentar en algún momento de su vida algún problema de prolapso genital.
¿Cuáles son los tipos de prolapso genital?
Prolapso de vejiga urinaria: o prolapso anterior, se refiere a la protrusión de la vejiga de forma parcial y parte de la pared vaginal hacia el exterior
Prolapso uterino: descenso o prolapso del útero, consiste en el descenso del útero de forma parcial o total a través del canal vaginal
Prolapso rectal: o prolapso posterior se refiere a la protrusión de la vejiga y de la pared vaginal hacia el exterior a través de la cara posterior de la vagina
¿Por qué se produce un prolapso?
El prolapso de produce por debilitamiento de los tejidos vaginales y de soporte pélvico como consecuencia de los partos vaginales, el número de partos, el peso de los bebes al nacer, la menopausia, el envejecimiento, el estreñimiento crónico y el uso crónico de esteroides.
¿Qué síntomas generan los prolapsos?
El síntoma más frecuente se refiere a la sensación de masa o peso genital que, sin llegar a ser un dolor importante, puede ser bastante incómodo para la paciente. Frecuentemente se describe como algo que sale «por abajo», una pelota, dolor de espalda. Ocasionalmente y en casos avanzados, la paciente refiere la necesidad de apretar la pelota hacia arriba o hacia abajo (con los dedos en la vagina) para evacuar la vejiga o recto completamente, respectivamente, ya que el prolapso impide el vaciamiento total de estos órganos de almacenamiento. Otro síntoma reportado es el sangrado genital que se produce como consecuencia del roce de la pared vaginal con la ropa interior de la paciente
¿Cuál es el tratamiento?
Los prolapsos pequeños o de bajo grado no requieren cirugía, al menos de manera inmediata, y pueden ser manejados mediante la tonificación de los tejidos del piso pélvico, ejercicios, control del estreñimiento y de la tos crónica (suspender el uso del cigarrillo), uso de hormonas en la postmenopausia, etc.
En casos avanzados se indica la cirugía correctiva por vía vaginal que puede ir desde la sencilla cura de los tejidos prolapsados hasta una histerectomía acompañada de reparación de prolapsos anterior y posterior y cura de incontinencia urinaria
En algunos países se utilizan PESARIOS, objetos que se insertan en la vagina para mantener los órganos pélvicos en su posición en casos en los que la cirugía no es una opción
Prevención
- Fortalecer el suelo pélvico durante el embarazo y después del parto.
- Practicar ejercicios de contracciones de la» musculatura pélvica (Lo que se conoce como ejercicio de Kegel, es como si tratara de interrumpir la micción).
- Terapia de reemplazo hormonal en mujeres con menopausia.
- En pacientes que han tenido un parto difícil (Es preferible esperar un considerable tiempo para un segundo embarazo).
- Evitar levantar pesos exagerados.
- Tratar de mantener un peso adecuado para evitar la obesidad.
- Controles anuales con su ginecólogo para obtener un diagnóstico temprano si éste fuera el caso.